No me suele gustar dar consejos, pero... desde que Mussu entró en mi vida, he visto muchas cosas que no me gustan demasiado. Una, que creo importante, es la cantidad de mascotas que van sueltas por las calles.
No se trata de hasta que punto tu mascota es obediente, sino más bien, que se trata de un lugar común, por el que no sólo tú y tu mascota vais paseando. También hay niños, personas que temen a los perros, y otros animales que no tienen porqué estar tan bien enseñados, o ser tan sociables.
La sociabilidad de un perro es tanto educación como genética, hay perros dominantes, que a pesar de ser muy sociables con las personas, no lo son con otros de su misma especie. En las ciudades hay gatos, y miles de circunstancias que TU no puedes dominar, pero si puedes hacerlo con TU mascota, porque es tu responsabilidad.
Yo paseo a mi perro con su correa, lo acerco a mi cuando pasamos cerca de un niño, no por agresividad, sino porque mi perro, de patas, mide más de un metro y cuarto. Los niños acostumbran a querer tocarlos, o a llamarlos, y si van sueltos, no hay forma de hacerse con ellos. No se trata de tener miedo, pero si de ser prudentes. Hay sitios dedicados a los perros, donde se pueden llevar para que corran y se desfoguen, y es algo altamente recomendable, pero ese sitio no son las calles.
Conozco perros que han sido mordidos por otros que iban sueltos, y se trata de una irresponsabilidad tremenda por parte de sus dueños. Por muy bien enseñados que estén, la gente debemos de ser conscientes de que son animales, y que a menudo, tienen reacciones que no nos esperamos.
Mi perro no es sociable con otros perros, yo le llevo siempre atado para que no pueda pelearse con otros perros, pero son muchas las ocasiones en las que me encuentro con perros sueltos, que incluso cruzan las calles mientras sus dueños gritan su nombre y el animal les ignora.
Me parece un riesgo innecesario que puede traer demasiadas consecuencias negativas para todos, desde un simple susto a un accidente de tráfico, por el simple hecho de llevar la correa colgadita del cuello, en lugar de usarla para lo que se inventó.
En fin, que no es pedir tanto, es simplemente entender, que la ciudad es de todos, y que querer a tu mascota, no es dejarle que haga lo que le venga en gana, sino cuidarle.
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